Solomillo Ibérico
El solomillo ibérico es una pieza cárnica del cerdo ibérico de forma alargada y cilíndrica que se encuentra debajo del lomo en la zona lumbar, una ubicación que lo protege y le confiere una textura mantequillosa, prácticamente sin fibra perceptible. Es, por excelencia, el corte más magro y suave del cerdo ibérico. El solomillo ibérico es la joya de la delicadeza, la pieza que define la ternura absoluta. A diferencia de otras piezas ibéricas, su sabor no es de una intensidad arrolladora, sino un susurro elegante y lleno de matices. Cada bocado ofrece la suavidad extrema que se espera de un gran solomillo, pero enriquecida con el carácter sutil y la calidad que solo puede aportar la genética de nuestros cerdos 75% ibéricos y su crianza en el campo. Es la elección perfecta para una cena distinguida o para quienes buscan la máxima expresión de la suavidad en la carne. Para honrar su calidad, requiere una cocción precisa y breve, sellándolo a fuego fuerte para mantener su interior rosado y jugoso.
El solomillo ibérico es una pieza cárnica del cerdo ibérico de forma alargada y cilíndrica que se encuentra debajo del lomo en la zona lumbar, una ubicación que lo protege y le confiere una textura mantequillosa, prácticamente sin fibra perceptible. Es, por excelencia, el corte más magro y suave del cerdo ibérico. El solomillo ibérico es la joya de la delicadeza, la pieza que define la ternura absoluta. A diferencia de otras piezas ibéricas, su sabor no es de una intensidad arrolladora, sino un susurro elegante y lleno de matices. Cada bocado ofrece la suavidad extrema que se espera de un gran solomillo, pero enriquecida con el carácter sutil y la calidad que solo puede aportar la genética de nuestros cerdos 75% ibéricos y su crianza en el campo. Es la elección perfecta para una cena distinguida o para quienes buscan la máxima expresión de la suavidad en la carne. Para honrar su calidad, requiere una cocción precisa y breve, sellándolo a fuego fuerte para mantener su interior rosado y jugoso.
El solomillo ibérico destaca por ser una carne magra con poca cantidad de grasa. Destaca también por ser una fuente importante de minerales como potasio, fósforo, magnesio, hierro o zinc, y vitaminas como tiamina, B6, B12, niacina y riboflavina. El valor nutricional por cada 100 g de solomillo de cerdo ibérico es:
Valor energético | 661 kJ / 158 kcal |
Grasas | 7,12 g |
— de las cuales saturadas | 2,47 g |
Hidratos de Carbono | <0 g |
— de los cuales azúcares | <0 g |
Proteínas | 22,05 g |
Sal | 0,048 g |